Hace un par de meses leía en la edición española de Letras Libres un artículo de profundidad sobre la nueva narrativa estadounidense, el cual resaltaba básicamente las influencias de otras culturas en las nuevas obras literarias de este país {nada nuevo bajo el sol}. Siguiendo en la misma tónica, esta semana aparece en The New York Times la ya famosa lista anual de los 100 libros más notables, entre los que figuran sendas últimas novelas del gabo y de la pedante Maureen Dowd.